Enfócate en lo que tienes para atraer lo que quieres

A menudo, por no decir muchas veces, cuando estamos deseando tener cambios en nuestra vida, especialmente relacionados con la abundancia (bien sea dinero, un nuevo trabajo, un objeto deseado, una nueva relación…) tendemos a enfocarnos en aquello de lo que carecemos y casi automáticamente, sin darnos cuenta, entonamos el “Pobre de mí”.

Si deseas incrementar tus ingresos, automáticamente piensas en tus deudas, incluso aunque siendo consciente de que es te puede llevar a manifestar más de lo que ya tienes. Intentas imaginarte lo feliz que serías si teniendo más ingresos, pagases TUS DEUDAS. Es decir que de una y otra manera, de todas las maneras, al final acabas centrándote en lo que no tienes, en lo que no quieres, en lo negativo y nuevamente aunque sea sin querer, sigues atrayendo más de lo que ya tienes, es decir más deudas.

Los más proactivos dedican más horas a trabajar, más esfuerzo, más llamadas de marketing, invierten más dinero en libros de autoayuda sin darse cuenta que enfocarse en lo que no se tiene en realidad genera ansiedad, preocupación y conflicto en tu vida, lo que a la postre te hace seguir en el mismo nivel de vibración en el que ya estabas.

Escúchate cuando hablas:

Si estás buscando mejorar tu salud: Llegas por la mañana a trabajar y cuando tus compañeros te preguntan rutinariamente “¿cómo estás?” respondes “Bien, pero me duele la cabeza, he dormido mal, me parece que me estoy resfriando”.

Si estás buscando aumentar tus ingresos: Te pregunta un familiar: ¿Qué tal el trabajo? Respondes “Tengo mucho trabajo ahora, me mato a currar y no me dan el aumento que le están dando al imbécil de mi compañero, así que en cuanto puedo te juro que me escaqueo porque ¡para lo que me pagan!”.

Si quieres una nueva relación sentimental en tu vida: Te pregunta tu mejor amiga: ¿Qué tal con el chico que conociste el sábado? Respondes “Me encanta; hemos quedado para tomar café, pero no me voy a hacer ilusiones porque total todos los hombres son iguales, cuando consiguen lo que quieren no te vuelven a llamar”.

Si quieres un nuevo coche: Te pregunta tu madre: ¿Ese coche que tanto te gusta es muy caro, no? Tú respondes: “Sí, la verdad es que me encanta y estoy ya harto de la tartana que tengo, pero como no tengo dinero no tengo más remedio que aguantarme”.

Si deseas cambiar de trabajo: Te pregunta tu pareja: ¿Has mandado ya tu currículum a ese anuncio que vimos en la prensa? Tú respondes: “Pues la verdad es que no he tenido tiempo, tengo que rehacerlo y la verdad es que tengo tan poca fe. Nunca he tenido suerte con mis trabajos. Con lo mal que está todo, más vale que me conforme con la mierda de trabajo que tengo porque más vale malo conocido que bueno por conocer”.

Es un hábito

Responder así es un hábito, un hábito inconsciente que tenemos la mayoría y que consiste en enfocarnos en lo que no nos gusta, en lo que no queremos, en lo que va mal en vez de en lo que deseamos. Por no hablar de que aquello que ya hemos conquistado y que ha pasado a perder completamente su valor.

¿No te das cuenta de que si no le das importancia a lo que ya has conseguido de alguna manera lo estás minusvalorando, lo estás despreciando? Y como bien sabes la naturaleza tiende a extinguir aquello que ha dejado de tener valor en una especie. Así que con ese hábito no solo estás limitando tu capacidad para crear una nueva realidad sino que estás comprando papeletas para perder lo que ya tienes.

Darle valor a lo que has conseguido, aunque no sea todo lo que deseas, no es conformismo como muchos pesimistas dicen para justificarse, ni mucho menos realismo, es enfocarse en lo bueno, es valorar tu poder para conseguir cosas.

Ten en cuenta que pensar en lo que ya tienes es la mejor herramienta contra la frustración que genera la impaciencia por tener lo que deseas, es de alguna manera cambiar sutilmente el escenario de tu vida. Es pasar del “no tengo…” al “he sido capaz de conseguirlo”.

Además como dice la psicóloga experta en EFT Carol Look, encontrar una solución para tus problemas requiere de espacio libre en tu mente, espacio para crear y desarrollar esa idea, y si tienes la mente ocupada con preocupaciones, miedos, rabia, ansiedad, tristeza, sensación de carencia… no dejas sitio para que la solución que buscas surja. Como afirma T. Harv Eker en su libro Los secretos de la mente millonaria: ”No hay ningún pensamiento que viva en tu cabeza sin pagar alquiler”.

Lo que NO te recomendamos:

  1. Hacer siempre lo mismo para solucionar un problema
  2. Darle vueltas de forma obsesiva ya que pensar en el problema siempre agota mental y físicamente.
  3. Esperar que otros los resuelvan
  4. Maldecir la suerte que tienes, envidiar a los que tienen lo que quieres
  5. Contarle a todo el mundo lo mal que te va, lo mal que te encuentras, la mierda de vida que llevas… buscando inconscientemente su compasión
  6. Dejarte arrastrar por tus emociones: Cuando surgen nuevas ideas, por absurdas que en un primer momento parezcan, si no has trabajado tus emociones acabarás descartándolas por miedo, por esperar a un momento oportuno, por prepararte más a fondo.

Lo que puedes hacer:

  1. Dejar marchar la preocupación, la ansiedad, el miedo… las emociones negativas que ocupan demasiado espacio para dejar hueco a las soluciones creativas.
  2. Mover la energía estancada: toma decisiones, aunque sean pequeñas, eso te conecta con la idea de que “estás haciendo algo para solucionarlo”.
  3. Céntrate en la solución y no en el problema. La solución es el futuro, el problema el pasado.
  4. Elabora una lista de gratitud por lo que ya tienes
  5. Relajarte con actividades que te produzcan paz mental
  6. Pensar en la solución, aunque no tengas ni idea de cómo arreglarlo, aunque te parezcan ridículas las ideas que surjan, energetiza la mente.
  7. Si surge una idea, por absurda que en un primer momento parezca, estúdiala, dale una posibilidad, coméntala con alguien que entienda, emociónate con ella. En definitiva: actúa (eso no quiere decir que hagas las cosas sin pensar ni alocadamente).

Ejemplo de ejercicio de EFT para valorar lo que tienes
Adáptalo a tus circunstancias para que sea más eficaz.
Preparación (en el punto de Kárate):
«Aunque haya muchas cosas que falten en mi vida, elijo estar agradecid@ por todo lo que tengo.»
«Aunque cada dos por tres veo cosas que me faltan, me acepto de todas maneras.»
«Aunque me cuesta no pensar en lo que falta en mi vida, estoy abiert@ a cambiar mi enfoque a todo lo que ya tengo.»
Secuencias:
1. Todo lo que me falta
2. Otros lo tienen
3. Yo también quiero más
4. No tengo suficiente
5. Me falta
6. No tengo
7. No puedo evitar de pensar en ello
8. Me hace sentir mal
9. Nunca he tenido suerte
Respira profundamente y continuamos sin Preparación:
 
1. ¿Qué pasaría si cambiara la dirección de mi atención?
2. ¿Y si diera las gracias por lo que ya tengo?
3. Yo también tengo cosas que otros no tienen
4. ¿Qué pasaría si me concentrara en lo que tengo?
5. También puedo pensar en todos aquellos
6. que son menos afortunados que yo.
7. ¿Por qué tenemos que compararnos a los demás?
8. ¿Y si pudiera simplemente sentirme agradecid@ por lo que tengo?
9. Esto me hace sentir bien y recordar que ya lo he conseguido
Respira profundamente …. y vamos a afirmar nuestra decisión.
 
1. Elijo cambiar mi enfoque
2. Estoy agradecid@ por todo lo que tengo
3. Me permito tenerlo todo
4. Pero elijo sentirme bien con lo que ya tengo
5. Estoy abiert@ a recibir más
6. Agradeciendo lo que ya tengo
7. Doy las gracias por todo lo que tengo
8. Y esto me hace sentir BIEN.
9. Me siento capaz de conseguirlo y así es
 
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